ACUERDO # 46
LA HONORABLE QUINCUAGÉSIMA OCTAVA LEGISLATURA DEL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE ZACATECAS.
RESULTANDO ÚNICO.- En Sesión Ordinaria correspondiente al día 16 de junio de 2005, se dio lectura a una iniciativa de punto de acuerdo que en ejercicio de las facultades que le confieren los artículos 24 fracciones II y III de la Ley Orgánica del Poder Legislativo y 25 párrafo segundo del Reglamento General, presentó el Ciudadano Diputado HUMBERTO CRUZ ARTEAGA.
Las transformaciones radicales que se han generado en el mundo en las últimas décadas, en virtud del avance tecnológico y de la difusión cultural que éste propicia, han traído consigo nuevos parámetros de producción y comercialización; en países como el nuestro el gobierno ha tenido que reconocer como una necesidad el incluir en sus proyectos de nación, estrategias encaminadas a cumplir con los objetivos de activar el ciclo económico interno y pugnar por el bienestar de la sociedad.
Lograr la inserción positiva de México a los flujos de comercio exterior es un verdadero reto, porque significa en cualquier caso, establecer las condiciones financieras y de infraestructura idónea para producir y comerciar con eficacia y calidad, es preciso también hacer compatibles estos fines con la urgencia de generar empleo e ingresos suficientes para una población necesitada y en crecimiento.
En México existe la capacidad creativa y de trabajo popular que con una orientación adecuada puede redundar en beneficios sociales de diversa naturaleza, explotando incluso, las mejores experiencias en el ámbito de la cultura.
La artesanía es una auténtica y genuina manifestación cultural, una de las vías que tienen los pueblos para contar su historia y mostrar su creatividad. Es una actividad creativa enraizada en la identidad propia de cada pueblo, capaz de movilizar los valores más auténticos de las comunidades para enfrentar los efectos de la pobreza y la exclusión social.
Se ha calculado que las artesanías representan cerca de una cuarta parte de las microempresas en el mundo en desarrollo. Permiten que los productores reciban ingresos directamente y permiten la participación de millones de personas en la producción, muchas de ellas mujeres, especialmente en las áreas rurales. No es costoso crear un puesto de trabajo artesanal, ni se requiere un equipo caro para la producción, ni grandes naves industriales, ni complicadas tecnologías, más bien se requiere la sensibilidad de un gobierno maduro que vislumbre esta actividad como un detonante de desarrollo en cada una de las regiones de nuestro país.
La artesanía se presenta como un factor idóneo, con efecto social multiplicador, que contribuye no sólo con la generación de empleos a corto plazo para suplir una demanda inmediata de productos artesanales sino, lo que es más importante, que hace participe de los beneficios del turismo a las comunidades, al tiempo que contribuye a afianzar nuestra identidad.
Siendo Zacatecas un Estado con profunda vocación turística se debe consolidar como destino turístico-cultural, este cielo cruel y esta tierra colorada, ya que resulta incongruente contar con festividades en las que se exaltan otras culturas y en las que no se impulse las tradiciones y artesanías Zacatecanas.
Para nuestro Estado, el uso de técnicas y métodos de producción tradicionales y la elaboración de artículos artesanales debe ser un elemento esencial en la definición de proyectos alternativos, pues esta forma de trabajar es cada vez más frecuente en nuestros pueblos. La iniciativa popular y su organización con fines productivos pueden aprovecharse, y vincularse adecuadamente con el resto de las actividades de la localidad logrando beneficios en cada una de las regiones de la Entidad.
En este estado de cosas el respaldo del sector público se hace indispensable para lograr potenciar en cada localidad los recursos productivos y proveer de fuentes de ingresos permanentes a los más diversos grupos urbanos y del medio rural; en este esfuerzo toca a este Poder Legislativo velar porque en el presupuesto de egresos el Instituto de Desarrollo Artesanal cuente con los recursos suficientes y un lugar digno para desarrollar su trabajo que facilite el logro de los objetivos para lo que fue creado a partir de 1999.
En Zacatecas se hace necesaria la definición de una política Estatal de artesanía dirigida a propiciar el desarrollo de un fuerte, variado y calificado sector artesanal que pueda cubrir la demanda local y al mismo tiempo exportar, creando un importante espacio generador de divisas.
Este sector debe contar con la atención del Estado, por las características que presenta, como son: el grado de marginalidad en que transcurre y se desenvuelven los artesanos, lo que incide en las condiciones de producción; su no organización, lo que a su vez, dificulta la difusión y comercialización; el hecho de que la artesanía sea una actividad productiva generada por individuos, talleres familiares o microempresas que por lo general no tienen acceso a las fuentes de financiamiento.
La artesanía en Zacatecas representa una actividad con la capacidad de generar empleos para segmentos de la población sin posibilidades de estudios o tradicionalmente excluidos de los mercados formales de trabajo, sin requerir enormes inversiones. Ofrece además posibilidades significativas de desarrollo y formación, en particular de los jóvenes y las mujeres, aprovechándose para tal efecto condiciones preexistentes como conocimientos, recursos o materias primas al alcance de la mano y bajos costos de la producción.
Para fortalecer en nuestro Estado la producción artesanal, es necesario consolidar la ya existente, dándole prioridad a los municipios cuya vocación artesanal es ya una tradición, la cual de no atenderse como merece, corremos el riesgo de perderla, ya que nuestros artesanos en muchos de los casos son de edad avanzada sin que se haya logrado en los últimos años el cambio generacional. Urge también la necesidad de emprender una acción intersectorial coherente y concertada que refuerce sus vínculos con otros sectores del desarrollo, como son: turismo, educación, cultura, medio ambiente, micro-empresas, y que dé prioridad a proyectos y actividades artesanales que contribuyan al desarrollo sustentable. Haciendo necesaria una acción coherente capaz de integrar los aspectos de formación, promoción y adaptación de la producción a las necesidades de la sociedad y que dé solución a los problemas esenciales de la comercialización, aprovechando íntegramente a la Unión Americana a través del apoyo que pudieran ofrecer los clubes de zacatecanos en ese país; sin descartar la posibilidad de incluir proyectos artesanales en el programa tres por uno. Finalmente, realizando una acción concertada entre las diferentes secretarías e instituciones que trabajen con el sector, a fin de potenciar los recursos financieros destinados al mismo.
Resulta necesario para las instituciones gubernamentales encargadas de promover la actividad artesanal en nuestro Estado, favorecer desde diferentes ámbitos la organización productiva popular, el autoempleo y la explotación de los bienes que se producen en las diversas regiones sobre los que se tienen ventajas comparativas, aprovechando al máximo sus propios recursos humanos y naturales, así como la heterogeneidad que caracteriza a nuestro Estado.
En Zacatecas se producen gobelinos, alfombras, bolsas, morrales, gabanes (ponchos), cojines, peruanas, huipiles, rebozos, chalecos, y en general hilados y tejidos de procedencia manual; objetos de lana, algodón, lino, seda y acrílico, que representan sólo una de las múltiples manifestaciones del ingenio del artesano. Se tienen además, artículos de piel, trabajos de pita, (casi toda esta artesanía a manera de maquila) madera, cerámica, herrería, cestería, vidrio soplado, resinas, papel maché, y el trabajo en rocas, piedras semipreciosas y metales como el cobre, el hierro, la plata, el oro, y el uso de pigmentos de origen vegetal, animal y mineral. Aunado a los productos artesanales comestibles como el agave, los dulces típicos tradicionales y las comidas o platillos tradicionales, muchos de ellos, debemos reconocerlo, sin responder a nuestra identidad, a nuestras raíces, a nuestra historia, ya que han sido influenciados por culturas ajenas a la nuestra, por esquemas de comercialización y de mercado que han propiciado la pérdida y el olvido de nuestra tradición, de nuestra cultura; hecho a todas luces contradictorio en una ciudad que se precia de ser Patrimonio Cultural de la Humanidad ; en éste escenario se enfrenta el grave problema de competitividad y comercialización, por falta de difusión y organización de este sector, así como la falta de coordinación entre los artesanos y las instituciones gubernamentales encargadas de promover esta actividad.
Resulta fundamental para las instituciones encargadas de promover la cultura y la actividad artesanal en el Estado, valorar al artesano como un ente creador de identidad cultural, por lo que es necesario procurar el respeto y reconocimiento a su trabajo promoviendo la capacitación constante, gestionando ante el registro de derechos de autor el registro de sus obras, promover ferias y exposiciones estatales, nacionales e internacionales, para promover sus trabajos, procurar que se establezcan normas de calidad en los productos artesanales, proveer de la producción y el abastecimiento de materias primas del Estado para la producción artesanal y gestionar financiamientos necesarios para la misma, fomentar la organización de los artesanos, gestionar las exenciones fiscales a favor de los mismos, así como tarifas especiales en energéticos y comunicaciones, facilitar su acceso a las prestaciones sociales, fomentar la participación de organismos especializados en las artesanías y la elaboración de programas de difusión, gestión, investigación y diseño de la actividad artesanal.
La artesanía representa una actividad cultural que expresa lo más profundo del alma de un pueblo. Manifiesta sentimientos y esperanzas conectadas con la identidad del Estado. Es tan generosa que, ligada a las bondades históricas y naturales de la nación, es capaz de generar puestos de trabajo y riquezas que ayuden a combatir la pobreza y a impulsar el desarrollo económico y social de nuestra Entidad. Por lo tanto el Sector Artesanal, merece un apoyo estatal decidido, a través de una política eficaz, coherente y permanente en el tiempo.
Por lo anteriormente expuesto y con fundamento además en los Artículos 14, fracción I de la Ley Orgánica del Poder Legislativo; 24, 25 y relativos del Reglamento General, es de acordarse y se acuerda:
PRIMERO.- La H. LVIII Legislatura del Estado solicita al Poder Ejecutivo del Estado, al Instituto de Cultura y al Instituto de Desarrollo Artesanal, la realización en Zacatecas de la “Semana de la Artesanía y Tradiciones Zacatecanas”.
SEGUNDO.- Se recomienda al Instituto de Desarrollo Artesanal, priorice el fortalecimiento artesanal para aquellos municipios cuyas artesanías son ya una tradición; impulsando en cada uno de ellos la creación y operatividad de las Escuelas de Artes y Oficios.
TERCERO .- Se solicita al Instituto de Desarrollo Artesanal la creación de una Escuela de Diseño y de un banco iconográfico que rescate y dé identidad a la artesanía zacatecana.
CUARTO.- Se solicita a la Secretaría de Educación y Cultura que incluya en todos los niveles la impartición de talleres de artesanías zacatecanas, como parte de un programa que impulse la capacitación de nuevas generaciones que recaten y consoliden nuestra tradición artesanal.
Dado en la Sala de Sesiones de la Quincuagésima Octava Legislatura del Estado, a los veintiocho días del mes de junio del año dos mil cinco.
DIP. LIDIA VÁZQUEZ LUJÁN
SECRETARIO
DIP. VICENTE MÁRQUEZ SÁNCHEZ |
SECRETARIO
DIP. FEDERICO BERNAL FRAUSTO |