Dip. Manuel Humberto esparza Pérez

Posicionamiento del Grupo Parlamentario del PAN

Los poetas, de siempre, nos han plasmado nuestra realidad. Baste, para esta ocasión, sólo dos citas, la del Vate Jerezano, quien en su inmortal “Suave Patria”, nos deja la preocupación presente:

“Tu barro suena a plata, y en tu puño

su sonora miseria es alcancía;”

El no menos importante, el poeta del semidesierto, Antonio Valdez Carvajal, desde la estepa zacatecana reclamaba: “Me dá coraje que te llamen ¡¡pobre Zacatecas!!”.

Con su permiso, ciudadana Lic. Amalia García Medina, Gobernadora Constitucional del Estado de Zacatecas;

Señor Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Lic. Bernardo del Real;

Honorable Asamblea de la Quincuagésima Novena Legislatura del Estado Libre y Soberano de Zacatecas.

Señoras y señores:

Asistimos al recinto oficial del poder soberano del pueblo de Zacatecas, no a un evento para cumplir con el protocolo y el mandato legal, sino con la profunda convicción de cumplir con los propósitos de quienes, al proclamar la república del México Independiente se propusieron evitar que resucitara alguna vieja o nueva monarquía sagrada; por lo contrario, se empeñaron los reformadores en elaborar buenas leyes para moderar “opulencia e indigencia” y poner a México y a Zacatecas en el camino del bien común.

Asistimos a una asamblea republicana, en la que más que señalar nuestras diferencias, debemos de encontrar las coincidencias entre los tres Poderes del Estado y los 58 ayuntamientos, para que juntos enfrentemos los importantes retos que le deparan a nuestro Zacatecas.

La Fracción Parlamentaria del Partido Acción Nacional en la 59 Legislatura del Estado, tiene y tendrá el sello político que nos distingue, el humanismo; nuestra convicción profunda de generar bienes públicos que permitan a las personas realizarse a plenitud en lo material y espiritual.

Por ello fijamos como horizonte de nuestro esfuerzo, impactar positivamente la dimensión humana, la significación y el fortalecimiento de la persona; que es a quien finalmente dirigiremos las leyes que impulsaremos.

Como legisladores tenemos claras funciones que cumplir, para representar con dignidad a la soberanía popular; la que nos delegó su representación, para encauzar y convertir la demanda ciudadana en leyes y normas que logren el objetivo común de mejorar el bienestar de la población. Pondremos especial énfasis en los mecanismos de control y fiscalización para supervisar los actos de gobierno y exigir cuentas al Ejecutivo y al propio ejercicio de los legisladores. Mantendremos un sistema de pesos y contrapesos como medio para evitar el abuso del poder y garantizar que los gobernantes ejerzan su función de manera honesta, responsable y eficaz.

Vivimos en la era de la evaluación y medición de los resultados del gobierno. De la transparencia para la legitimación social. Por ello, una de las tareas fundamentales de esta Legislatura será establecer sistemas de transparencia en la información y la evaluación, con bases técnicas y una estrategia de aplicación en todo el estado.

No perdamos la oportunidad que nos dio en las urnas un pueblo sabio, el pueblo de Zacatecas, que con sus votos nos sitúa en un mosaico plural, con sanos equilibrios. Respetemos esa voluntad y no caigamos en tentaciones de mayoriteos absolutistas que pongan en riesgo la gobernabilidad y la sana convivencia entre las diferentes fuerzas expresadas en esta Legislatura. Estas posturas totalitarias lo único que abren es la puerta a la bipolaridad de dos fuerzas que se disputarán en forma descarnada el poder en Zacatecas, y cancelar la posibilidad de una transición democrática y el bienestar de la población.

No nos equivoquemos. Dejemos de lado caprichos, intereses menores o confrontaciones innecesarias que paralizan la agenda legislativa. Zacatecas necesita que se le gobierne, que se le conduzca, no que se le controle.

Lo que en unos minutos más conoceremos de la evaluación -de los primeros tres años del ejercicio gubernamental-, será el referente para el inicio de nuestro trabajo, y sobre todo de las labores de la Auditaría Superior del Estado, el trabajo de las comisiones investigadoras, las comparecencias de funcionarios; y fundamentalmente, el compromiso de fondo de todos los actores con la reforma del Estado, con el alcance pactado por el propio Congreso.

En el balance de tres años conoceremos qué tanto se ha avanzado en: la necesaria Reforma Democrática del Estado y del Gran Acuerdo por Zacatecas; en la nueva forma de hacer política; en la transparencia en la información y en la corresponsabilidad con la sociedad.

Todos tenemos en nuestra mente la visión y la convicción de que Zacatecas tiene futuro, y por tanto, la misma nos lleva a varias interrogantes a partir del diagnóstico que, seguramente también todos compartimos, y que nos lleva a preguntar ¿Cuáles son los logros del paradigma: una sociedad democrática con contenido social? Los grandes abismos entre pobreza y opulencia; las grandes diferencias entre las regiones, están ahí presentes, para recordarnos lo que nos falta por hacer.

¿Cómo vamos en los cambios para un desarrollo incluyente o en lo que se definió en el primer informe: la gobernanza? ¿Cuáles son los cambios en la rendición de cuentas y en el fortalecimiento de la fiscalización; en la política social con acento en la equidad?

Cómo iremos en la cobertura universal en salud y educación; en la alimentación; en los servicios básicos de agua, luz, drenaje. En una palabra, en infraestructura social básica y en la infraestructura que requieren las inversiones generadoras del esperado empleo: vías modernas de comunicación; industrialización del campo; las inversiones manufactureras y el piso que se requiere para situar a Zacatecas en el mapa turístico de México y el mundo.

Ciertamente, disponemos de un Plan Estatal de Desarrollo, que ofrecía una nueva etapa para Zacatecas, con propósitos tangibles y medibles. Como van los Tres grandes objetivos de la “Carta de Navegación”. Los compromisos firmados con la UNICEF , donde Zacatecas hace suyos los retos para cumplir las metas del milenio en el año 2015, para lo cual demanda acciones específicas para lograr el desarrollo humano y cambios en las condiciones de las niñas y los niños más vulnerables?

Pero además, ¿cómo iremos en el reto planteado de dar por terminado “El Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y darle curso a un nuevo modelo? Así como los retos para abordar las causas y los efectos de la migración, La generación de empleo que reclaman los jóvenes a través de las coinversiones con zacatecanos que radican fuera del país.

Tema aparte, la Alternancia en el Poder, tanto en el país como en el estado, y que ha sido planteado en las dos ocasiones anteriores similares a la de esta cita, y en la que se subrayó: “No fue por la sociedad civil, que abrió el debate y propuso acuer­dos básicos en torno a la Reforma del Estado. Casi todo se estancó porque, quien llegó con el mandato para hacer los cambios, decidió mantener el viejo andamiaje institucional”.

Aquí también se ha dicho que Zacatecas vivió la alternancia de un partido a otro, pero no se ha cristalizado la transición democrática, la que, se aseguraba, “se haría con un gobierno auténticamente de izquierda”.

Hemos vivido un proceso electoral accidentado, a tal grado que más de cuarenta casos fueron resueltos en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Ha corrido mucha tinta, muchos minutos electrónicos, para explicar quien, quiénes y cómo participaron o metieron las manos.

Hoy, como hace un año “Habría qué preguntarse, si podemos continuar así; si es ético que los recursos de un país pobre y desigual sirvan para difundir mensajes que deterioran la cali­dad de la democracia. Y va más allá cuando afirma –el Tribunal Electoral federal- que «al demeritar la imagen de las opciones políticas que tienen los ciudadanos» se atenta «contra la libertad del voto”.

Hace un año se habló de “priorizar a los más pobres —sin clientelismo ni corporativismo de nue­vo o viejo tipo— no es sólo una obligación moral, es, también, una condición para lograr desarrollo económico”, pero lamentablemente fue lo que proliferó en el proceso electoral del pasado mes de julio.

Han sido tres años en los que la constante ha sido el reclamo de recursos a la federación, pero que casualmente, al rendir las cuentas públicas, invariablemente se registran recursos extraordinarios de 700, de 1,500 y hasta de 2,300 millones de pesos. Han sido tres años con ingresos por el orden de 35 mil millones de pesos. ¿Cuáles habrán sido sus destinos? ¿Qué impactos han tenido en los indicadores de calidad humana, en desarrollo y crecimiento económico, en los indicadores de competitividad? ¿Cuánto deberá ser el ingreso extraordinario en el presente año, para lograr ese trato republicano y digno?

Acción Nacional señala que la tarea debe ser más visionaria. Que en lugar de buscar diferencias busquemos las coincidencias y encontrar el que o los comos de lo que podemos hacer los zacatecanos por nosotros mismos, por su campo, por su comercio, por su industria y por el turismo. ¿Qué acaso no nos podremos poner de acuerdo para encauzar los esfuerzos de todos al impulso del desarrollo del estado y así cumplirle a México y a Zacatecas?

Ese es el compromiso que debemos asumir sin otra filiación que la del desarrollo de Zacatecas. Para ello se requiere voluntad. Por eso le decimos al pueblo de Zacatecas que Acción Nacional pone esa voluntad y disposición a este mosaico plural que vivimos y que además nos permita legitimar y fortalecer las instituciones democráticas y republicanas.

Esas son y serán nuestras tareas como legisladores, ya sea en la glosa, en la revisión de cuentas, en su fiscalización y revisión. Hoy, por lo pronto, al inaugurar una nueva Legislatura, tengan la seguridad de que sabremos honrarla.

Nunca cerraremos las posibilidades de diálogo, porque siempre tendremos por encima de todo, a México y Zacatecas.

Muchas gracias.