El vestíbulo del palacio Legislativo fue insuficiente para albergar a todos los interesados en escuchar al Dr. José Antonio Ferrer Benimeli, Director del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española de la Universidad de Zaragoza, España. Quien desarrolló la conferencia magistral “Relaciones entre la Iglesia Católica y la Masonería”, invitado por la propia Legislatura la Unidad Académica de Historia de la Universidad Autónoma de Zacatecas.
En el evento estuvieron presentes destacados masones del Gran Oriente de Zacatecas, estudiantes de historia y filosofía de diferentes universidades locales, investigadores, así como decenas de ciudadanos motivados por el único interés de saber que es la masonería y por que a través del tiempo se le ha considerado como anticlerical, o por qué ésta no es tolerada por la iglesia católica.
De acuerdo al Dr. Ferrer Benimeli, Masón significa “el que trabaja la piedra”, es el picapedrero, es ser trabajador, es el que talla la piedra, por eso los emblemas de la masonería son los de la construcción, la plomada, el mallete, la escuadra, el compás, el mandil y los guantes, el juramento lo hacían los aprendices desde la edad media para comprometerse a guardar el secreto sobre los conocimientos de construcción que aprendían de sus maestros. Los masones de la edad media tenían como finalidad la construcción de catedrales de piedra donde dar culto a Dios, y en sus estatutos, se exigía el ser católico y la creencia en Dios, sus actividades iniciaban con la invocación de la santísima trinidad, de la virgen María y los Santos Patronos Sanjuán Bautista y San Juan Evangelista.
Desde el siglo 18 la masonería vivió un periodo de zozobra y persecución, la mayor parte de los gobiernos Católicos Europeos se intranquilizaron ante el carácter de “secreto” y del juramento con que se rodean los masones. La legislación de la época y al Derecho Romano en vigor, prohibía toda asociación creada al margen del Estado, era sospechosa de ir contra la tranquilidad pública y por lo tanto perseguida, así que decidieron prohibir las reuniones de Francmasones de acuerdo con el Vaticano, tanto del Papa Clemente 12 como de Benedicto 14, con la amenaza de ex comunión, pena de muerte, demolición de viviendas donde estuvieran reunidos y confiscación de bienes.
La razón del secreto en los gremios masónicos, se exigía por que ellos controlaban la enseñanza, el conocimiento y el precio de la mano de obra de la construcción, debido a ello, los aprendices hacían el juramento de trabajar y aprender directamente de sus maestros guardando absoluto Silencio, no estaba permitido que ese conocimiento fuera dado a no iniciados bajo la amenaza de penas severas. Con el nacimiento del capitalismo esos gremios de la construcción que controlaban todo el sistema empezaron a molestar y se harán esfuerzos para desaparecerlos de todos los países europeos, a excepción de cuatro logias o talleres en Londres, que se resistieron a la desaparición, y decidieron dar un paso adelante, transformando la masonería operativa en especulativa, donde en adelante, en lugar de construir catedrales de piedra donde dar culto a Dios, o Gran Arquitecto del Universo, como ellos lo denominan, intentan construir la “catedral de la fraternidad universal”.
Según el Dr. Ferrer Benimeli, en el siglo 19 se olvida los argumentos del secreto y el juramento como motivo de prohibición de la masonería, para esas fechas los argumentos son que la masonería y las sociedades secretas, maquinan contra la iglesia y los poderes civiles legítimamente establecidos, el papa era la iglesia y el papa era el poder civil legítimamente establecido en Roma, en cuanto a Rey de Roma y de los Estados Pontificios, todas las anteriores condenas van generando un anticlericalismo muy fuerte dentro de la masonería.
Para entonces la masonería se identifica con el liberalismo económico, político y filosófico, un liberalismo que buscaba la plena libertad de pensamiento en el campo de la investigación científica, que daba supremacía a la razón, que se opone a la autoridad eclesiástica y que se identifica con el positivismo en cuanto al culto de la ciencia y el progreso, que rechaza la definición metafísica y el estudio de lo sobrenatural. El liberalismo que se identifica con el libre pensamiento en cuanto a libertad de conciencia que reclama para la razón individual la independencia absoluta en todo criterio de materia religiosa. De esa aplicación del liberalismo filosófico público, aparece la exigencia de la separación Iglesia Estado, la libertad de cultos, la secularización de las escuelas, el matrimonio civil, la eliminación de todo privilegio del clero y la recuperación por el Estado, de los bienes eclesiásticos.
Como es de suponerse aparece un nuevo enfrentamiento entre la iglesia y aquellas
Asociaciones que se identifican con el liberalismo entre las que se encuentra la masonería, lo que hace que a lo largo del siglo 19 el enfrentamiento entre la iglesia y la masonería se haga más virulento. La masonería de ese momento también se torna terriblemente anticlerical, y del otro lado se vuelven terriblemente antimasónicos, lo que se puede comprobar con los escritos de la época, tanto prensa masónica como periódicos y revistas de la iglesia Pontificia. Esa percepción ha cambiado muy poco hasta nuestros días.
El Dr. Ferrer Benimeli, comenta que en el nuevo código de Derecho Canónico de 1983, aunque no se menciona a la masonería, la actitud de la iglesia permanece invariable, y por lo tanto, la inscripción en la masonería sigue constituyendo un hecho intrínsicamente malo y que los católicos no pueden pertenecer a la masonería bajo pena de incurrir en pecado grave. Según la nueva norma no estarían excomulgados pero si en pecado mortal. Como conclusión, el ponente opina de forma personal, que todo es una confusión, puesto que la masonería no es una religión, y se fue de un terreno histórico a un terreno teológico, donde falsamente se piensa que los ritos masónicos son la sustitución de los ritos de la iglesia católica, y que el Dios de los masones es un Dios que va en contra del Dios de los católicos a lo que califica como el error principal. Terminó diciendo; “Amar a los que no nos aman, resulta fácil, hay que amar, o disculpar al menos a quienes no nos aman, la salvación es el amor”.
Al final de la exposición se dedicó un espacio para preguntas y respuestas, en la que
Prácticamente solo se escucharon las inquietudes de Edgar Camacho estudiante de la licenciatura en Desarrollo Cultural de la UAZ, quien pedía se le aclarara en forma práctica que era la masonería, a lo que se le respondió; La masonería es una asociación de ciudadanos que se reúne para estudiar, y a través de la lectura y la investigación, en algún momento contribuir al desarrollo de la sociedad, y que bueno que sea el Dr. Ferrer Benimeli, experto en Hispanoamérica sobre el tema de masonería y religión, quien nos haya hecho el favor de participar en éste evento académico y nos haya sacado de muchas dudas.
Otro de los asistentes, aportó lo siguiente; El objetivo de la masonería es llevar la conciencia de la razón a un pueblo, y ese es un trabajo fundamental, agregó. Para un país como México en donde son manipulados sus hijos a través de la tele, la radio, la prensa y los medios de comunicación litúrgicos, es fundamental que la academia, las universidades, se enfoquen en el trabajo obligatorio de eliminar fanatismos y mitos, tanto del lado conservador como de lo liberal. Es urgente que no solo en México, sino en todo el mundo, no se ataque a la masonería ni a la iglesia, lo que hace falta es explicar que son y cual es el propósito de cada una de ellas.
El Dr. Gerrer estuvo acompañado en el presidium por el Diputado Mario Alberto Ramírez Rodríguez Presidente de la Comisión Permanente, la Diputada Angélica Nañez Rodríguez y el M. C. Ángel Román quienes fueron los responsables de entregarlo el respectivo reconocimiento. Cerró la jornada con un vino de honor.
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